Still Prefer Sentir

Contiendas mentales contra mi persona

Martillo mi cuerpo entero en silencio, inerte, con duda y desesperación. Con miedo, porque no me siento capaz de caminar, de hablar, de sonreír. Porque ya estoy cada vez más cansado de soportar mi propia existencia, porque no soy capaz de ser un estoico ni de abrazar el absurdo. No porque no quiera, sino por el maldito mosquito zumbando en el medio de la frente cada vez que estoy despierto, cada vez que pienso en ti, cada vez que pienso.

Mosquito está constantemente buscándote, encontrándote en otras personas, pero nunca en ti. Ambos sabemos que aún encontrándote en ti misma, no serás quien Mosquito quiere, quien Mosquito anhelaba. Está triste desde el día en que no estás. Le cuesta comer, le cuesta concentrarse, le cuesta mirar hacia adelante. Me lo recuerda cada día.

Se refugia en pensar que no te conocía, que era una ilusión. No vale pensar en eso, le digo yo. Él no me responde, solo sigue zumbando en medio de la frente, entre los ojos, y a veces en mis oídos. Por las noches no me deja dormir, me abruma con sus historias. Cuando te recuerda, cuando te ve, cuando te encuentra en otros. Maldigo el día en que decidí conocerte, porque desde entonces, Mosquito es mi mejor amigo.